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Una lectura cartográfica para la prevención

Gabriela M. Fenner Sánchez
San Cristóbal de Las Casas, 5 de mayo de 2020

Resumen sobre cómo se integró esta investigación de la UNAM y cómo se determinó este indice de vulnerabilidad en México ante el COVID-19.
Conclusión de este estudio a nivel nacional
Resumen para Chiapas sobre su estado de vulnerabilidad ante COVID-19 según este estudio

La UNAM, a través del Instituto de Geografía, el Instituto de Geofísica, la Facultad de Medicina, la Facultad de Ciencias, la Coordinación de la Investigación Científica, y el Instituto de Investigaciones en Matemáticas Aplicadas y en Sistemas publicó, el pasado 25 de abril, un estudio en el que se desarrolló un Índice de vulnerabilidad por COVID-19 a escala municipal, para todo el país.

El fundamento detrás de la generación de este índice es que la epidemia tiene efectos geográficamente diferenciados, y por tanto se busca, según el propio informe ejecutivo “identificar la espacialidad de las características que conducen a mayor probabilidad de daño en sectores específicos” (UNAM, 2020).

Este índice fue generado tomando en cuenta 3 dimensiones. Las cuales son: la de salud, la demográfica y la socioeconómica. En la dimensión de la salud se toman en cuenta indicadores, tanto de infraestructura, servicios y personal médico, como el estado de las posibles comorbilidades en las entidades y municipios; además de las condiciones de derechohabiencia de la población. En cuanto a características demográficas, se incluyen la población total, así como la distribución etaria y la presencia de población hablante de lengua indígena monolingüe y no monolingüe. Finalmente, la dimensión socioeconómica aglutina “variables relacionadas al bienestar de la población de un municipio en términos de satisfactores básicos, derechos y capacidad económica” (UNAM, 2020).

Así, se establecieron cuatro niveles de vulnerabilidad: medio, alto, muy alto y crítico. Llegando el estudio a las siguientes conclusiones principales:

  • La mayor vulnerabilidad se concentra en los municipios más marginados del país, en los Estados de Oaxaca, Guerrero y Chiapas, donde el acceso a servicios de salud es limitado, además de la Huasteca Veracruzana y Poblana, así como al sur de Durango, Sierra Tarahumara y en Yucatán.
  • El mayor número de contagios hasta la tercera semana de abril de 2020 se presenta en municipios de marginación media, por tratarse de grandes centros urbanos. En ellos se concentra una mayor disponibilidad de servicios de salud y mayor capacidad económica, sin que eso prevenga la saturación de los servicios de salud.
  • La vulnerabilidad de los municipios donde no hay contagio es la más alta y crítica, lo que puede tener fuertes efectos negativos en las economías locales aun sin contagios. Es en estos municipios en los que se deben prevenir a toda costa los contagios, ya que además de la precariedad económica, los servicios de salud son prácticamente nulos (UNAM, 2020).

Este índice de vulnerabilidad puede ser consultado en línea, en el sitio:
https://www.gits.igg.unam.mx/iCOVID-19/home. En este, a través de un mapa dinámico, pueden consultarse, tanto los índices, como los niveles de vulnerabilidad, así como visualizar cada uno de los subíndices por dimensión. Igualmente, pueden observarse cada uno de los indicadores de manera separada, lo cual permite explicar aquellos factores que influyen de manera más determinante en la asignación del grado de vulnerabilidad correspondiente, por cada municipio.

Haciendo el análisis para Chiapas se puede observar que la mayoría de los municipios se encuentran catalogados como de crítica o muy alta vulnerabilidad. La distribución espacial de los municipios con vulnerabilidad crítica, podríamos decir que es por bloques: uno conformado por las regiones socioeconómicas: Altos tsotsil-tseltal, Selva Lacandona, Selva Maya, y Tulijá tzeltalchol, mientras que otro está conformado por los municipios zoques de Tapalapa, Ocotepec y Chapultenango. De manera dispersa encontramos a: Jiquipilas, Tecpatán, Trinitaria, Tuzantán y La Concordia.

Con vulnerabilidad alta encontramos parte de la Sierra Mariscal, Soconusco, Costa y Norte, entre otros. Finalmente, los municipios con vulnerabilidad media se relacionan con las ciudades más importantes de nuestro estado y también pueden diferenciarse algunos bloques:

a) San Cristóbal, San Lucas y Chiapilla,
b) Villaflores, Tonalá y Arriaga,
c) Siltepec y el Porvenir, además de Reforma, Pichucalco, Teapa, Ostuacán e Ixhuatán en la zona norte, así como Tapachula y Huixtla en el Soconusco. De forma aislada se presentan Tuxtla y Comitán.

Mapa 1. Grado de vulnerabilidad por COVID-19 en los municipios chiapanecos

Analizando las tres dimensiones consideradas, podemos concluir que, en general, son las características socioeconómicas las que mayormente influye en el grado de vulnerabilidad para todos los municipios. Sin embargo, para la vulnerabilidad crítica podemos reconocer también los siguientes factores:

  • Alto índice de marginación, alto porcentaje de población hablante de lengua indígena y de población hablante de lengua indígena monolingüe, así como de personas en viviendas de 1 solo cuarto (con excepción de las regiones Altos y Selva Lacandona).
  • El bajo porcentaje de medios de comunicación dentro de la vivienda, puesto que ello dificulta o imposibilita la difusión de información importante para la prevención.
  • A todos los municipios afecta la baja infraestructura médica, tanto en cuanto a cobertura hospitalaria, como en lo referente al personal médico, así como los bajos porcentajes de población con derechohabiencia. Especialmente la falta de médicos generales y de camas de hospital se vuelven determinantes en Chiapa de Corzo y en Tuzantán.
  • En casos como Jitotol, el Bosque, Simojovel y Pantelhó, que son municipios contiguos, así como Trinitaria, Maravilla Tenejapa y Marqués de Comillas, todos al sureste de la Selva Lacandona, el alto porcentaje de negocios de menos de 5 empleados en actividades no esenciales también influye, ya que esto demuestra una economía doméstica y frágil. En contraste, el alto porcentaje de población que se dedica a actividades esenciales, y que por tanto no puede trabajar y se encuentra expuesta al contagio, afecta a Huixtán, Sitalá, Salto de Agua, la Concordia y Marqués.
Mapa 2. Porcentaje de población ocupada que trabaja en actividades esenciales

Ahora bien, existen además algunos factores que contribuyen a que, dentro de ciertas regiones, algunos municipios se diferencien en su grado de vulnerabilidad al resto de los municipios de su región; por ejemplo:

Las tasas de camas hospitalarias, que por su puesto son las más altas en los municipios de vulnerabilidad media; con también factor distintivo para Benemérito de Las Américas y Palenque, que aun perteneciendo a la región socioeconómica “Selva Maya” no presentan grado “Crítico” de vulnerabilidad, sino “Alto” el primero, y “Muy alto”, el segundo. Esto sucede también en cuanto a médicos especialistas, cuya tasa no solo es la más alta en los principales centros urbanos, sino que su existencia influye en disminuir el grado de vulnerabilidad igualmente de Benemérito de Las Américas y Palenque, así como de algunos municipios de la Costa, además de otros localizados entre San Cristóbal y la meseta comiteca.

De esta misma manera, en Bochil, Larraínzar, Chalchihuitán y Yajalón, así como en Cintalapa y Ocozocuautla y también en Benemérito, la alta tasa de personal de enfermería contribuye a que no sean de vulnerabilidad “Crítica”, sino “Muy alta”. Es importante reconocer este hecho, ya que, a falta de médicos generales y especialistas, este tipo de personal es el que mayoritariamente asume todas las emergencias y responsabilidades de salud en muchísimas localidades rurales.

Mapa 2. Tasa de enfermeros/as por municipio en el estado de Chiapas.

En nuestra entidad sería también pertinente tomar en cuenta, para la vulnerabilidad, indicadores de migración, puesto que existen importantes flujos de movilidad laboral hacia la península de Yucatán, el norte del país y hacia Estados Unidos. En todas estas regiones, la pandemia ha afectado de forma significativa las actividades laborales, por lo que es de esperarse que muchas de las personas que se encuentran o encontraban trabajando en ellas, hayan decidido retornar a sus comunidades de origen, convirtiéndose en posibles vectores de contagio. Con ello no quiero decir que se les deba prohibir volver, pero sí, que se deben establecer medios de información y medidas de prevención que mitiguen este riesgo.

Un patrón general que puede observarse en este mapa interactivo, tanto a nivel estatal, como nacional es el hecho de que la mayoría de los contagios actuales de COVID19 se localizan en los municipios catalogados de vulnerabilidad “Media”; es decir, la más baja dentro de la escala establecida. Esto es lógico, si pensamos que hace referencia a los municipios que cuentan con mayor infraestructura de salud, y por lo tanto es dónde más fácilmente pueden reportarse y atenderse los casos. Pero es importante mencionar, y así lo advierten las conclusiones y recomendaciones de este estudio, que en función de los datos aquí presentados debe revalorarse la estrategia que pretende levantar las medidas de prevención de manera anticipada en los municipios donde menor cantidad de casos se ha presentado. Siendo que, si vemos el mapa, son justamente estos los municipios más vulnerables; es decir, en donde pocos casos ya podrían afectar de manera importante, además de propagarse rápidamente debido a la dificultad de obtener tratamientos, a las condiciones de hacinamiento y a las dificultades para tomar las medidas de prevención, tales como el aislamiento o ciertas medidas de higiene.

En este sentido, para el estado de Chiapas, y debido a que ya se presentan casos, tanto en la región Selva Lacandona, como en la región Tulijá tzeltal-ch´ol, cuyos municipios están mayoritariamente valorados como de vulnerabilidad crítica, es importante poner atención en estas zonas y redoblar esfuerzos, de preferencia de manera coordinada, por parte de las mismas estructuras comunitarias y ejidales, así como por organizaciones sociales, gobiernos municipales y el gobierno estatal, para allegar insumos, y tomar medidas de prevención del contagio que sean socioculturalmente adecuadas y factibles para la población.

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Vulnerabilidad ante COVID-19 en Chiapas