Los coronavirus son una extensa familia de virus que pueden causar enfermedades tanto en animales como en humanos. En los humanos, se sabe que varios coronavirus causan infecciones respiratorias que pueden ir desde el resfriado común hasta enfermedades más graves como el Síndrome Respiratorio de Oriente Medio (MERS) y el Síndrome Respiratorio Agudo Severo (SRAS). El coronavirus que se ha descubierto más recientemente causa la enfermedad COVID-19.

Fuente: OMS

La COVID-19 es la enfermedad infecciosa causada por el coronavirus que se ha descubierto más recientemente. Tanto el nuevo virus como la enfermedad eran desconocidos antes de que estallara el brote en Wuhan (China) en diciembre de 2019.

Fuente: OMS

No. El genoma del virus que causa la COVID-19 y el del responsable del síndrome respiratorio agudo severo (SRAS) son similares, pero no iguales. El SRAS es más letal pero mucho menos infeccioso que la COVID-19. Desde 2003, no se han registrado brotes de SRAS en ningún lugar del mundo.

Fuente: OMS

Una persona puede contraer la COVID-19 por contacto con otra que esté infectada por el virus. La enfermedad puede propagarse de persona a persona a través de las gotículas procedentes de la nariz o la boca que salen despedidas cuando una persona infectada tose o exhala. Estas gotículas caen sobre los objetos y superficies que rodean a la persona, de modo que otras personas pueden contraer la COVID-19 si tocan estos objetos o superficies y luego se tocan los ojos, la nariz o la boca. También pueden contagiarse si inhalan las gotículas que haya esparcido una persona con COVID-19 al toser o exhalar. Por eso es importante mantenerse a más de 1 metro (3 pies) de distancia de una persona que se encuentre enferma.

La OMS está estudiando las investigaciones en curso sobre las formas de propagación de la COVID-19 y seguirá informando sobre los resultados actualizados.

Fuente: OMS

Los estudios realizados hasta la fecha apuntan a que el virus causante de la COVID-19 se transmite principalmente por contacto con gotículas respiratorias, más que por el aire.

Fuente: OMS

El coronavirus no se transmite por el sudor ni por la sangre. Se propaga mediante gotículas procedentes de la nariz o la boca que salen despedidas cuando una persona infectada tose o exhala.

Fuente: coronavirus.gob.mx

El riesgo de contraer la COVID-19 por contacto con las heces de una persona infectada parece ser bajo. Aunque las investigaciones iniciales apuntan a que el virus puede estar presente en algunos casos en las heces, la propagación por esta vía no es uno de los rasgos característicos del brote. La OMS está estudiando las investigaciones en curso sobre las formas de propagación de la COVID-19 y seguirá informando sobre los nuevos resultados. No obstante, se trata de un riesgo y por lo tanto es una razón más para lavarse las manos con frecuencia, después de ir al baño y antes de comer.

Fuente: OMS

El nuevo coronavirus es un virus respiratorio que se propaga principalmente por contacto con una persona infectada a través de las gotículas respiratorias que se generan cuando esta persona tose o estornuda, por ejemplo, o a través de gotículas de saliva o secreciones de la nariz. Hasta la fecha no hay información ni pruebas que indiquen que el COVID-2019 pueda transmitirse por medio de mosquitos. Para protegerse, evite el contacto cercano con cualquier persona que tenga fiebre y tos, y practique una buena higiene de las manos.

Fuente: coronavirus.gob.mx

Las pruebas científicas obtenidas hasta ahora indican que el virus de la COVID-19 puede transmitirse en CUALQUIER ZONA, incluidas las de clima cálido y húmedo. Con independencia de las condiciones climáticas, hay que adoptar medidas de protección si se vive en una zona donde se hayan notificado casos de COVID-19 o si se viaja a ella. La mejor manera de protegerse contra la COVID-19 es lavarse las manos con frecuencia. De esta manera se eliminan los virus que puedan estar en las manos y se evita la infección que podría producirse al tocarse los ojos, la boca y la nariz.

Fuente: Coronafirewall

La temperatura normal del cuerpo humano se mantiene en torno a 36,5° y 37°, con independencia de la temperatura exterior o de las condiciones meteorológicas. Por lo tanto, no hay razón para creer que el frío pueda matar el nuevo coronavirus o acabar con otras enfermedades. La forma más eficaz de protegerse contra el COVID-19 es limpiarse las manos frecuentemente con un desinfectante a base de alcohol o con agua y jabón.

Fuente: Coronafirewall

Aún se desconoce si el tiempo y la temperatura afectarán la propagación del COVID-19. Algunos otros virus, como los del resfriado común o de la influenza (gripe), se propagan más durante los meses fríos, pero eso no significa que es imposible enfermarse a causa de uno de esos virus durante otros meses. En estos momentos, no se sabe si la propagación del COVID-19 se reducirá cuando el tiempo se ponga más cálido. Hay mucho más que aprender acerca de la transmisibilidad, gravedad y otras características asociadas al COVID-19 y las investigaciones están en curso.

Fuente: Coronafirewall

El «período de incubación» es el tiempo que transcurre entre la infección por el virus y la aparición de los síntomas de la enfermedad. La mayoría de las estimaciones respecto al periodo de incubación de la COVID-19 oscilan entre 1 y 14 días, y en general se sitúan en torno a cinco días. Estas estimaciones se irán actualizando a medida que se tengan más datos.

Fuente: OMS

Bañarse con agua caliente NO proporciona ninguna protección contra la COVID-19. Con independencia de la temperatura del agua de la bañera o la ducha, la temperatura corporal continuará siendo de 36,5 °C a 37 °C. De hecho, si el agua está muy caliente puede uno quemarse. Lo mejor que se puede hacer para protegerse de la COVID-19 es lavarse las manos con frecuencia para eliminar los virus que pueda haber en su superficie y no contagiarnos al tocarnos los ojos, la boca y la nariz.

Fuente: Coronafirewall

No. Rociar todo el cuerpo con alcohol o cloro no sirve para matar los virus que ya han entrado en el organismo. Pulverizar estas sustancias puede dañar la ropa y las mucosas (es decir, los ojos, la boca, etc.). Tanto el alcohol como el cloro pueden servir para desinfectar las superficies, siempre que se sigan las recomendaciones pertinentes.

Hay varias medidas que se pueden aplicar para protegerse del nuevo coronavirus. Empiece por limpiarse las manos con frecuencia con un gel hidroalcohólico o con agua y jabón.

Fuente: Coronafirewall

No. No hay pruebas que indiquen que esta práctica proteja de la infección por el nuevo coronavirus.

Aunque algunas pruebas indican que enjuagarse la nariz regularmente con solución salina puede acelerar la recuperación tras un resfriado común, no se ha demostrado que prevenga las infecciones respiratorias.

Fuente: Coronafirewall

El ajo es un alimento saludable que puede tener algunas propiedades antimicrobianas. Sin embargo, no se han obtenido pruebas de que comerlo proteja contra el virus que causa el brote actual.

Fuente: Coronafirewall

Hasta la fecha, no hay ninguna vacuna ni medicamento antiviral específico para prevenir o tratar la COVID-19. Sin embargo, las personas afectadas pueden recibir atención para aliviar los síntomas. Las personas que presentan casos graves de la enfermedad deben ser hospitalizadas. La mayoría de los pacientes se recuperan con la ayuda de medidas de apoyo.

Se están investigando posibles vacunas y distintos tratamientos farmacológicos específicos. Hay ensayos clínicos en curso para ponerlos a prueba. La OMS está coordinando los esfuerzos dirigidos a desarrollar vacunas y medicamentos para prevenir y tratar la COVID-19.

No te automediques y en particular debes saber que los antibióticos, no sirven para prevenir o tratar al COVID-19. Los antibióticos no son eficaces contra los virus, solo contra las infecciones bacterianas. La COVID-19 está causada por un virus, de modo que los antibióticos no sirven frente a ella. No se deben usar antibióticos como medio de prevención o tratamiento de la COVID-19. Solo deben usarse para tratar una infección bacteriana siguiendo las indicaciones de un médico.

Fuente: Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán

Hasta el momento se sabe que el virus que provoca la COVID-19 puede permanecer activo en diferentes superficies por un tiempo considerable y este tiempo puede variar de acuerdo al tipo de superficie, temperatura y humedad del ambienta. Para el caso de los metales, vidrio y plástico puede permanecer hasta 3 días (72 horas), en cartón y papel puede permanecer un día (24 horas), en tela y madera puede permanecer de 4 a 6 horas.

Si cree que una superficie puede estar infectada, límpiela con un desinfectante común para matar el virus y protegerse de este modo a usted mismo y a los demás. Lávese las manos con un desinfectante a base de alcohol o con agua y jabón. Evite tocarse los ojos, la boca o la nariz.

El riesgo depende de si se está produciendo un brote de COVID-19 en el lugar donde se encuentra.

Para la mayoría de las personas que se encuentran en la mayor parte de los lugares, el riesgo de contraer esta enfermedad continúa siendo bajo. Sin embargo, sabemos que hay algunos lugares (ciudades o zonas) donde se está propagando y donde el riesgo de contraerla es más elevado, tanto para las personas que viven en ellas como para las que las visitan. Los gobiernos y las autoridades sanitarias están actuando con determinación cada vez que se detecta un nuevo caso de COVID-19. Es importante que todos respetemos las restricciones relativas a los viajes, los desplazamientos y las concentraciones multitudinarias de personas aplicables a cada lugar en concreto. Si cooperamos con las medidas de lucha contra la enfermedad, reduciremos el riesgo que corremos cada uno de nosotros de contraerla o de propagarla. Como se ha comprobado en China y en otros países, es posible detener los brotes de COVID-19 y poner fin a su transmisión. No obstante, la gran rapidez con que pueden aparecer nuevos brotes nos obliga a ser conscientes de la situación en los lugares donde nos encontramos o donde tengamos intención de ir. La OMS publica cada día actualizaciones sobre la situación de la COVID-19 en el mundo, que se pueden consultar, en inglés, en la página https://www.who.int/emergencies/diseases/novel-coronavirus-2019/situation-reports/.

La principal forma de propagación de la enfermedad es a través de las gotículas respiratorias expelidas por alguien al toser. El riesgo de contraer la COVID-19 de alguien que no presente ningún síntoma es muy bajo. Sin embargo, muchas personas que contraen la COVID-19 solo presentan síntomas leves. Esto es particularmente cierto en las primeras etapas de la enfermedad. Por lo tanto, es posible contagiarse de alguien que, por ejemplo, solamente tenga una tos leve y no se sienta enfermo. La Organización Mundial de la Salud está estudiando las investigaciones en curso sobre el periodo de transmisión de la COVID-19 y seguirá informando sobre los resultados actualizados.

Fuente: OMS

El nuevo coronavirus (COVID-2019) puede infectar a personas de todas las edades, si bien se ha observado que las personas mayores y las que padecen algunas enfermedades (como el asma, la diabetes o las cardiopatías) tienen más probabilidades de enfermarse gravemente cuando adquieren la infección.

La OMS aconseja a las personas de todas las edades que tomen medidas para protegerse del virus, por ejemplo, mediante una buena higiene de manos y respiratoria.

Fuente: Coronafirewall

Cualquier persona sin importar su edad puede contagiarse con este virus, aunque los adultos mayores y quienes padecen afecciones médicas preexistentes parecen ser más vulnerables a infecciones graves.

Si bien la mayoría de los casos confirmados de coronavirus se produjeron en adultos, los niños también se infectaron.

Fuente: Coronafirewall

Algo muy importante a considerar es que los niños en la mayoría de los casos presentan síntomas leves o incluso pueden no presentarlos, pero esto no significa no puedan infectar a otros miembros de la familia que pertenezcan a los grupos de riesgo.

Aún no hay estudios científicos publicados con información sobre la susceptibilidad de las embarazadas a infectarse. Estas personas sufren cambios en el sistema inmune y en su estado fisiológico, lo que puede aumentar sus posibilidades de sufrir infecciones virales de las vías respiratorias, incluyendo la COVID-19.

Aunque aún se desconoce si una persona embarazada enferma de COVID-19 puede transmitir el virus al feto o al neonato por otras vías de transmisión vertical (antes, durante o después del parto), se clasifican a las personas embarazadas como en mayor riesgo de complicación y muerte por COVID-19 por la experiencia con influenza.

Fuente: Naciones Unidas en: coronavirus.gob.mx

Los fumadores son más vulnerables a COVID-19, ya que el acto de fumar supone acercar los dedos (y los cigarrillos, que pueden estar contaminados) a los labios, lo que aumenta la posibilidad de transmisión del virus de la mano a la boca. Los fumadores también pueden padecer una enfermedad pulmonar crónica o tener una capacidad pulmonar disminuida, lo que potencia enormemente el riesgo de enfermedad grave.

Fuente: Organización Mundial de la Salud (OMS) en: coronavirus.gob.mx

  • Personas de 60 años o más
  • Mujeres embarazadas
  • Quienes padecen enfermedades inmunodepresoras, crónicas, cardiacas, pulmonares, renales, hepáticas, sanguíneas o metabólicas
  • Quienes padecen obesidad y sobrepeso.

Si tienes dudas acerca de tu situación de salud, consulta a tu médico.

Fuente: coronavirus.gob.mx

La principal forma de propagación de la enfermedad es a través de las gotículas respiratorias expelidas por alguien al toser. El riesgo de contraer la COVID-19 de alguien que no presente ningún síntoma es muy bajo. Sin embargo, muchas personas que contraen la COVID-19 solo presentan síntomas leves. Esto es particularmente cierto en las primeras etapas de la enfermedad. Por lo tanto, es posible contagiarse de alguien que, por ejemplo, solamente tenga una tos leve y no se sienta enfermo. La OMS está estudiando las investigaciones en curso sobre el periodo de transmisión de la COVID-19 y seguirá informando sobre los resultados actualizados.

Fuente: OMS

En el caso del COVID-19, el periodo de cuarentena es de 14 días desde la última fecha de exposición, ya que 14 días es el periodo más largo de incubación que se ha observado en coronavirus similares. Se considera que la persona a quien se permitió salir de la cuarentena por el COVID-19 no representa un riesgo de propagación del virus a los demás porque durante dicho periodo no presentó la enfermedad, o que ya pasaron los 14 días después del inicio de síntomas (casos leves) y después de terminar sus síntomas (casos graves).

Fuente: Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC -EU) en: coronavirus.gob.mx

Las madres que están amamantando pueden seguirlo haciendo, siempre y cuando usen cubrebocas de manera correcta y mantengan un estricto lavado de manos antes de alimentar a su bebé.

El aislamiento es una medida voluntaria: a nadie se le puede obligar, ni siquiera a los casos confirmados. Por fortuna, todos han aceptado la cuarentena para no diseminar la enfermedad.

Hay muchos casos de personas que decidieron ponerse en cuarentena al comprobar que estuvieron cerca de alguien que se enfermó de COVID-19, si e decides hacerlo puede ayudar a proteger a los grupos más vulnerables.

Fuente: coronavirus.gob.mx

Los coronavirus son una extensa familia de virus que son comunes entre los murciélagos y otros animales. En raras ocasiones las personas se infectan por estos virus, que luego pueden propagarse a otras personas. Por ejemplo, el SRAS-CoV iba asociado a las civetas y el MERS-CoV se transmite a través de los dromedarios. Todavía no se ha confirmado el posible origen animal de la COVID-19.

Como medida de protección al visitar mercados de animales vivos o en otras situaciones parecidas, evite el contacto directo con los animales y las superficies que estén en contacto con ellos. Asegúrese de que en todo momento se observen prácticas adecuadas de higiene de los alimentos. Manipule con cuidado la carne, la leche o los órganos de animales crudos para evitar la contaminación de alimentos no cocinados y evite el consumo de productos animales crudos o poco cocinados.

Fuente: OMS

Tenemos conocimiento de casos en los que animales y mascotas de pacientes con COVID-19 han resultado infectados.

Como organismo intergubernamental responsable de mejorar la sanidad animal en todo el mundo, la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) viene elaborando orientaciones técnicas dirigidas a servicios veterinarios y expertos técnicos (en las que se abordan cuestiones especializadas como las pruebas de detección y la cuarentena);

Existe la posibilidad de que algunos animales resulten infectados por un contacto estrecho con personas infectadas. Se necesitan más datos para saber si los animales y las mascotas pueden propagar la enfermedad;

Los datos actuales indican que la transmisión directa entre seres humanos sigue siendo el principal factor de propagación;

Aún es demasiado pronto para determinar si los gatos podrían actuar como hospedador intermedio en la transmisión de la COVID-19.

Fuente: OMS

Mientras esté enfermo, no manipule o toque mascotas ni otros animales. Aunque no ha habido informes de que mascotas u otros animales se hayan enfermado a causa del COVID-19, varios tipos de coronavirus pueden causar enfermedades en animales y propagarlas entre animales y personas. Hasta que sepamos más, evite el contacto con animales y use una mascarilla si debe estar cerca de ellos o cuidar a una mascota.

Fuente: Coronafirewall

Si estuvo en la Ciudad de México o a Estados Unidos y se siente enfermo con fiebre, tos o dificultad para respirar dentro de los 14 días después de haber salido de ese destino, debería:

  • Buscar asesoramiento médico. Llame antes de ir al consultorio del médico o a la sala de emergencias. Dígales sobre su viaje reciente y sus síntomas.
  • Evitar el contacto con otras personas.
  • No viajar si está enfermo.
  • Cubrirse la nariz y la boca con un pañuelo desechable o con la manga (no con las manos) al toser o estornudar.
  • Lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón por al menos 20 segundos para evitar la propagación de virus a los demás.
  • Lavarse las manos con agua y jabón inmediatamente después de toser, estornudar o sonarse la nariz. Si no hay agua y jabón fácilmente disponibles, puede usar un desinfectante de manos que contenga al menos un 60 % de alcohol. Lávese las manos siempre con agua y jabón si están visiblemente sucias.

Esta etapa se da cuando se detectan contagios del virus entre personas dentro del país y que no hayan tenido necesariamente contacto con pacientes expuestos fuera de México. En este periodo de contagio local suele aumentar rápidamente el número de casos registrados y se toman medidas como suspensión de clases, implementación del trabajo a distancia o home office y cancelación de eventos masivos.

Fuente: Conferencia López-Gatell en: coronavirus.gob.mx

Mantén la calma y quédate en casa. Conserva la sana distancia y limita el contacto cercano con otras personas tanto como sea posible, aproximadamente 2 metros.

Continúa practicando las medidas básicas de prevención. Si perteneces a alguno de los grupos de riesgo para complicar y morir por COVID-19, pide a familiares, amigos y profesionales de la salud que te vigilen durante el brote. También mantente en contacto con familiares y amigos con mayor riesgo de desarrollar enfermedades graves, como las personas adultas mayores, personas embarazadas, personas con discapacidad y las personas con enfermedades crónicas.

Fuente: Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC -EU) en: coronavirus.gob.mx

Los síntomas de COVID-19 (al menos dos de los siguientes: tos, dolor de cabeza y fiebre, y acompañado de al menos uno de los que siguen: dolor o ardor de garganta, dolores musculares o de las articulaciones, ojos rojos y para los casos graves dificultad para respirar o dolor en el pecho) se parecen mucho a los de otras enfermedades causadas por otros virus. Si un miembro de su familia tiene dificultades para respirar, diríjanse a un servicio de urgencias médicas o llamen al 911 de inmediato.

Si presenta un cuadro leve, llame al 800 0044 800 o al 55 5658 1111; o bien en Chiapas al 800 772 2020 o 961 607 7674 para orientación, para saber si el paciente debe ser tratado en casa o ir a consulta médica.

Fuente: Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC -EU) en: coronavirus.gob.mx

Por lo general, los síntomas de la COVID-19 son leves, sobre todo en los niños y los adultos jóvenes. No obstante, también pueden ser graves y obligan a hospitalizar a alrededor de uno de cada cinco infectados. Por consiguiente, es bastante normal preocuparse por los efectos que el brote de COVID-19 puede tener en nosotros y en nuestros seres queridos.

Esta preocupación debe servirnos para adoptar medidas de protección para nosotros, nuestros seres queridos y las comunidades donde vivimos. La medida principal y más importante es la higiene regular y completa de las manos y de las vías respiratorias. En segundo lugar, es importante mantenerse informado y seguir los consejos de las autoridades sanitarias locales, como los relativos a los viajes, los desplazamientos y los eventos donde se pueda concentrar un gran número de personas. Puede consultar los consejos sobre protección en la página https://www.who.int/es/emergencies/diseases/novel-coronavirus-2019/advice-for-public/q-a-coronaviruses.

La tasa de mortalidad del virus a nivel mundial es cercana al 2%, y, según las autoridades, se espera que esa cifra disminuya.
Las personas que se contagian con el coronavirus generalmente padecen una enfermedad entre leve y moderada del tracto respiratorio superior, similar a un resfriado común. Los síntomas incluyen secreción nasal, tos, dolor de garganta, dolor de cabeza y fiebre que pueden durar un par de días. La mayoría de las veces, los síntomas desaparecerán solos.

Fuente: Coronafirewall

En la conferencia de la Secretaria de Salud del 14 de marzo del presente año, se mencionó que 8 de cada 10 personas que se han enfermado de COVID-19 se curan espontáneamente porque el sistema inmune elimina el virus.

Fuente: coronavirus.gob.mx

No. El coronavirus SARS-CoV-2 que provoca COVID-19 no fue fabricado por personas. En marzo se realizó un estudio sobre el genoma del nuevo coronavirus que permite confirmar que apareció de manera natural.

Los rumores de que el virus no proviene de la naturaleza, sino que ha sido creado en algún laboratorio, son infundados. Los análisis del genoma de SARS-CoV-2 apuntan a que no hay evidencias de que haya sido creado o manipulado. Simplemente, no hay ninguna evidencia de que SARS-CoV-2, la causa de COVID-19, surgiera de un laboratorio.

Fuente: Andersen, K.G. et.al. 2020. The proximal origin f SARS-CoV-2. Nature Medicine.

  • Centros de Salud Los Pinos y Zona Norte de 8.00 a 20.00 hrs
  • Módulo de atención enfermedades respiratorias en la terminal de autobuses OCC de 8.00 a 14.30 hrs
  • Módulo de atención a enfermedades respiratorias IMSS-Bienestar en la entrada de la clínica de campo 8.00 a 20.00 hrs (independientemente de que estén afiliados o no al IMSS).
  • Si la atención se considera urgente por contar con datos de alarma debe acudir a urgencias en el Hospital de las Culturas.

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